El lunes, las Bolsas reaccionaron con euforia al anuncio del mega plan anticrisis que sellaron los líderes de Europa para frenar la debacle financiera. Pero la felicidad duró sólo un día: ayer las Bolsas de la eurozona volvieron a terreno negativo y arrastraron a Wall Street, al Merval argentino y a la mayoría de los mercados mundiales. La mala performance se atribuyó a la desconfianza de los inversores a que el plan anticrisis logre revertir la situación.